Parece mentira o difícil de creer pero el titular es cierto. Enrique D. R. de Ribadavia le cortó el pene a Shin Chan, un perro de 10 años, por montar a su podenca que estaba en celo. El animal, huyó y cuando sus dueños lo encontraron se lo llevaron a casa para ver la gravedad de la herida y ayudarle, pero el perro estaba en estado de shock y se escapó.

Lo encontraron al día siguiente y lo llevaron a un veterinario, el cual ha tenido que amputar el pene por completo, castrarlo y hacer una reconstrucción para que pueda orinar. El dueño lo ha denunciado y el culpable se enfrenta a una condena de 6 meses de cárcel y se tiene que hacer cargo del coste de todas las operaciones y tratamientos que el perro necesite.

sinch

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