La historia empezó con una llamada telefónica de una mujer de Viladecans que contactó con la asociación Animal Sense Sostre (ASS) para decir que su perro sufría un traumatismo en una pata y pidió que se hicieran cargo de la operación. La asociación encontró un veterinario que le cobraría la mitad y así mismo le pidió a la mujer que les cediera al animal.

Ese mismo día, la policía contacto con la asociación porque habían encontrado un cachorro con una pata rota. La asociación sabía que posiblemente se tratase del mismo perro, así que empezaron a investigar. La dueño no contestó a las llamadas y los Agents Rurals llevaron a cabo una investigación que dio como resultado lo que todos esperaban: el cachorro pertenecía a la mujer que había llamado. Ahora esta señora tiene que pagar una multa de 2001€ por abandono, y la asociación Animal Sense Sostre ha puesto una denuncia para que asuma las costas de la operación.

¿No habría sido más sencillo ceder al animal cuando se lo pidieron a abandonarlo?

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Foto: FAADA

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