Yeiko y Yaiza, dos ejemplares de Setter irlandés de un año y 8 meses, desaparecieron de la finca de Sencelles donde se encontraban sin dejar rastro. Unos días después, los cadáveres de los dos animales fueron encontrados en el interior de bolsas de pienso con señales inequívocas de haber sido asesinados.
Los cuerpos de los dos perros aparecieron en un avanzado estado de descomposición. Ambos presentaban heridas profundas en el cuello y todo apunta a que podrían habérselas causado con un golpe de pala o con un disparo a corta distancia. Juana Daviú y su marido, los dueños de los perros, se movilizaron y pegaron carteles por los municipios cercanos. Días después recibieron la llamada de una vecina que había encontrado mientras paseaba por el campo los cuerpos  sin vida de los animales.

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Fuente y foto: diariodemallorca.es

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