A pesar de que estas prácticas además de crueles e injustificadas son totalmente ilegales, con la llegada de la primavera y el verano ha aumentado exponencialmente el número de casos recibidos por el Observatorio Justicia y Defensa Animal relativos a animales inmovilizados con diversos artilugios colocados en sus extremidades.


Desde vacas inmovilizadas con trancas de madera a caballos con sus patas encadenadas, pasando por ovejas con sogas en sus patas y asnos que arrastran grilletes. Estos son sólo algunos de los muchos casos que en apenas una semana el Observatorio Justicia y Defensa Animal ha denunciado ante las Fiscalías de Medio Ambiente de distintas provincias españolas por la existencia de animales inmovilizados con diferentes tipos de artilugios. Las denuncias han sido interpuestas en Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía.


Esta cruel práctica consistente en entorpecer o imposibilitar la libertad de movimiento de los animales domésticos por la comodidad de los responsables está muy extendida en nuestro país a pesar de ser ilegal.  La utilización de cualquier tipo de instrumento de estas características, ya sean cuerdas, grilletes, cadenas o trancas, además de resultar cruel contraviene el Ordenamiento Jurídico español. Estas brutales prácticas inmovilizadoras obligan a los animales a adoptar forzadas, dolorosas y antinaturales formas de caminar que en algunos casos les imposibilitan incluso el poder erguir la cabeza, pudiendo llegar a provocar, además, graves padecimientos psíquicos y físicos como deformaciones, llagas, gangrenas, úlceras, cojeras crónicas e infecciones de diversa consideración. Asimismo, se coloca al animal en una situación de riesgo al verse imposibilitado a la hora de huir ante el eventual ataque de un depredador o ante un incendio, convirtiéndole en una presa fácil y vulnerable ante cualquier peligro.

obser

Post Navigation