Es la primera vez que los bomberos de Marbella han tenido que subir a la montaña para salvar la vida de un perro que, de no haber sido por su ayuda, habría muerto allí mismo. Un jueves festivo varios senderistas decidieron subir la montaña del Salto del Lobo, algunos de ellos iban acompañados con sus perros.

Empezaron temprano, con el frío, pero a media mañana el calor apretó y uno de los perros  no pudo continuar. Un American Stanfford de unos 45 kilos no pudo seguir más. Estaba deshidratado, con la piel muy arrugada, la lengua azul y no podía moverse.

Sus dueños no llevaban agua, así que decidieron llamar a los bomberos. Jesús Gasset y Alfonso Vidorreta no dudaron y fueron lo antes posible. Cuando llegaron hidrataron al perro y se lo llevaron en camilla. El final fue feliz, ya que el perro se levantó al llegar al coche.

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