Novecientos euros, esta es la cantidad que el Ayuntamiento de Madrid estaba obligando a pagar a una comunidad de vecinos  que cuidaba, alimentaba y controlaba a una colonia de gatos que se encontraba en los jardines comunitarios de una finca en el madrileño barrio de Salamanca. Afortunadamente una sentencia ha revocado esta resolución administrativa especificando que esta labor no infringe ninguna normativa sino todo lo contrario.

 

BOO

 

Boo indignada porque no dejan que se alimente a sus compañeros callejeros.

 

FUENTE: eldiario.es

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