El Ayuntamiento de Barcelona modificará la ordenanza que regula la tenencia de animales “para mejorar la convivencia” y también “la protección de los animales”, según ha avanzado este lunes el concejal de Presidencia y Territorio, Jordi Martí. Los cambios más polémicos del nuevo texto son dos: los perros ya no podrán ir sueltos ni por las calles de la ciudad ni por los parques y dar de comer a las palomas estará económicamente castigado.
La nueva ordenanza, que por ahora es una propuesta del Gobierno municipal y se tendrá que discutir con el resto de formaciones, también prohíbe la alimentación de animales salvajes en espacios públicos. Solo las personas reconocidas por la Administración, que alimentan a alguna de las 600 colonias de gatos controladas, podrán dar comida a los animales. Quedará prohibido dar comida a palomas y jabalíes. A pesar de la prohibición, Martí ha asegurado que la sanción de esta infracción, que se pagará con 750 euros, “no será prioritaria”. El Ayuntamiento todavía no ha decidido qué pasará con los vendedores de comida para palomas de la plaza de Catalunya.
El Consistorio también quiere que quien compre o adopte un animal deba firmar un documento conforme no ha sido nunca condenado por maltrato animal. La sanción por mentir en la firma de este documento puede llegar a los 3.000 euros.

Palomas-en-Barcelona

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