Antiguamente se realizaba la práctica de la amputación de orejas (conchectomía) y rabos (caudectomía) en perros de guardia y defensa para evitar que fuesen heridos en esas zonas si eran atacados por otros canes, pero en la actualidad, ésta práctica es totalmente innecesaria y la mayoría de los veterinarios se niegan a realizarla.

Hay que dejar claro, que no se trata de “cortar” las orejas o el rabo, si no de una amputación cruel y sin sentido en la que se cortan cartílagos, nervios, vasos sanguíneos y otros tejidos además de la piel.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACuando se realiza una caudectomía o amputación de la cola, debemos tener claro que estamos cortando vértebras de la columna de nuestro compañero lo que afectará a su equilibrio. Para correr, girar y otras muchas cosas, el perro necesita su cola, la cual utiliza como timón.
Además de que se somete al animal a un proceso traumático y doloroso, que aun realizándose durante los 5 primeros días de vida y aplicándose anestesia local, los animales siguen sintiendo dolor. En el caso de algunos criadores que lo hacen más tarde y sin ningún anestésico de por medio, podéis imaginar el sufrimiento al que se somete al cachorro.

En el caso de la amputación de orejas, se somete al perro a una complicada operación quirúrgica en la que se produce un sangrado muy abundante y conlleva un doloroso postoperatorio y que en muchas ocasiones, debe ser repetida una y otra vez hasta conseguir el aspecto deseado por el dueño.

orejasComo en cualquier herida abierta, existe el riesgo de infección. En el caso de la cola, la infección podría alcanzar los huesos y provocar problemas en la columna. Si se produce una infección generalizada o septicemia el animal podría llegar a fallecer a causa de la amputación.

Tanto la cola como las orejas del perro son vitales para su comunicación con otros perros y con los humanos. La posición de la cola y las orejas nos transmiten el estado de ánimo de nuestro perro, por lo que les resultan imprescindibles para llevar una vida normal.

Post Navigation